MI pintura nace al oír una canción de Luis Eduardo Aute con título del mismo nombre, la cual escribió en su deseo de que pasara rápido la censura de su época y que estructuró como una canción de amor de personas esperando para morir. La escuché durante la cuarentena, y pensaba en aquellos que se sentían aislados del mundo, alejados de las personas que amaban y que en cada respiración sentían que se les iba la vida...Esperando sólo a morir…Resignados...Agotados sin luchar.
“Si te dijera, amor mío, que temo a la madrugada, no sé qué estrellas son estas que hieren como amenazas, ni sé qué sangra la luna al filo de su guadaña. Presiento que tras la noche vendrá la noche más larga, quiero que no me abandones amor mío, al alba. Al alba, al alba, al alba, al alba”